be quiet! te ayuda con lo que está matando realmente el rendimiento de tu PC
por Javier Rodríguez ARTÍCULO PATROCINADOLas causas más comunes de un rendimiento inferior al esperado
Cuando compramos hardware tenemos que hacerlo de forma equilibrada; puede parecer complicado, pero en realidad son algunos puntos clave que son más de lógica pura y dura que una cuestión de grandes conocimientos técnicos.
Los grandes componentes de un ordenador tienen un único punto en común que debemos controlar y escalar de la forma adecuada; luego hay elementos secundarios, muchos de ellos relacionados directamente con el consumo energético. En este subconjunto de factores podemos encontrar: temperaturas de trabajo, buses de datos, memoria RAM disponible, ruido, etc.

Cuanto más consuma nuestro PC, más tendremos que tener en cuenta para su buen desempeño. Tendremos que elegir la fuente adecuada, la refrigeración, la ventilación y los componentes idóneos para un rendimiento global adecuado, etc.
Muchas veces hacemos todo bien, pero buscamos configuraciones que sobre el papel parecen cumplir con los requisitos, aunque luego nos generan problemas; muchas veces vienen con el tiempo, con el uso, y hoy aquí os vamos a mostrar algunos de ellos y cómo be quiet! nos ayuda a ponerles solución con un variado catálogo de componentes para PCs personalizados.
Componentes con refrigeración escasa
Cuántas veces habré visto procesadores con disipadores infradimensionados o que simplemente el usuario cree que con el disipador que viene en la caja tendrá más que suficiente. Esos disipadores hacen su trabajo, sin duda, pero no tienen en cuenta nuestras circunstancias y muchas veces el clima de aquí no es el ideal donde la solución térmica se probó para el procesador.
Hay otro elemento muy actual que debemos valorar: cuanta más refrigeración ofrezcamos a nuestra CPU, mejor aprovechará sus modos turbo y más rendimiento nos dará de forma sostenida. Todos los procesadores recientes, más aún los de gama más alta, usan estas técnicas para maximizar sus resultados, y por mucho que nos pese, con el disipador de serie esto no es posible y, de hecho, en muchos modelos los propios fabricantes dejan de ofrecer sus soluciones básicas y proponen al usuario soluciones adecuadas.

Antiguamente usábamos disipadores grandes y potentes para lograr niveles altos de overclock; en el mundo en el que estamos esto ya no es posible, pero sí es posible sacar el máximo de nuestro procesador gracias a una refrigeración adecuada.
Si tienes tu procesador AMD o Intel con el disipador de serie, estás perdiendo rendimiento, FPS y capacidad de proceso. Mi recomendación es que busquemos una solución tipo torre que, dependiendo de nuestros espacios, puede ser más o menos grande, pero para mí un buen ejemplo de disipador a recomendar es el be quiet! Pure Rock 3.

Este disipador de doble torre es todo lo que esperamos de un disipador moderno: capaz de mover más de 200W de consumo con facilidad, equipado con dos ventiladores de gran calidad que no solo mueven mucho aire, sino que lo hacen con una presión estática elevada. Estos ventiladores también permiten un amplio rango de frecuencias, por lo que son tremendamente silenciosos en reposo y agradables cuando requerimos a nuestro PC echar el resto. Cuesta poco más de 50 euros y los resultados son fantásticos.
Si buscas algo aún más capaz y estéticamente más trabajado, be quiet! tiene modelos avanzados como el be quiet! Dark Pro 5, que añade una combinación de ventilador de 140 mm + 120 mm que, dependiendo del procesador, podemos usar con un solo ventilador. Es un disipador portentoso que no requiere mantenimiento y es fácil de instalar.
Componentes con insuficiente ventilación
Los consumos de nuestros componentes nos llevan a otro fallo crítico. Todos queremos un PC lo más compacto posible y con los mejores componentes en su interior, pero no sirve cualquier cosa ni cualquier distribución. Por mucho que queramos instalar componentes de gran consumo en una caja ITX de 10L, y por muy caros que estos sean, y por mucho mimo que pongamos al montaje, lo siento, pero no lograremos el mismo resultado que esos componentes instalados en una caja adecuada.
Los espacios son importantes para que los componentes “respiren” adecuadamente. La ventilación pasiva y activa de la caja es importante, más aún cuando conjugamos CPU, GPU y otros elementos de alto consumo como unidades de almacenamiento de alto rendimiento. Coger una caja barata y compacta y montar componentes compatibles, solo porque entran, no significa que vayan a funcionar bien, o al menos no con todo su potencial.
Si quieres montar un AMD Ryzen 7 9800X3D con una buena cantidad de RAM, almacenamiento PCI Express 5.0 y una GeForce RTX 5070 Ti, lo suyo es optar por una caja generosa, que puede ser igualmente compacta, pero que nos garantice que cada uno de los elementos del PC está óptimamente refrigerado y que el calor que disipan no perjudica al resto de componentes.
Dependiendo del tamaño de ordenador que busquemos, cajas como las be quiet! Light Base 500, o su hermana más grande, la be quiet! Light Base 600, nos ofrecen el entorno perfecto para PCs de rendimiento medio y alto. Bien refrigeradas, con una estética cuidada y con toda la funcionalidad que esperamos de modelos con la última tecnología. Cuentan con ventiladores de gran calidad que nos garantizan la ventilación adecuada de toda la caja, de todos sus componentes, protegiéndolos además del polvo con filtros fácilmente lavables en las principales entradas de aire.
Otra ayuda interesante es contar con fuentes de alimentación con niveles elevados de eficiencia, con cableado fácil de gestionar. be quiet! tiene un impresionante catálogo de fuentes de alimentación, pero permitidme que os recomiende dos de sus modelos más recientes: la be quiet! Dark Power 14 es una garantía de éxito para ordenadores de cierta entidad, pero fuentes como la Power Zone 2 nos ofrecen el equilibrio perfecto entre prestaciones y precio para modelos de gama media.
Pasta térmica en mal estado
Otro elemento que va minando el rendimiento del equipo, sobre todo del procesador y de tarjetas gráficas, es el material conductor de calor: la pasta térmica que usamos entre el procesador o la GPU y el disipador instalado sobre él. Estos materiales son muy beneficiosos para evitar las bolsas de aire entre las dos superficies, pero también pueden perder prestaciones con el tiempo.

Lo más adecuado es renovarla cada cierto tiempo; no tiene ni mucho menos que ser cada quince días, pero sí que, una vez cada año —seis meses en procesadores con gran consumo—, debemos retirar, limpiar bien y volver a aplicar pasta térmica fresca. Cuando pasa el tiempo, los ciclos de enfriamiento y calentamiento y la presión del disipador sobre la superficie hacen que muchas pastas térmicas acaben burbujeando o cristalizando. Incluso a las mejores les pasa, así que lo mejor es comprar una pasta térmica que tenga un buen equilibrio entre prestaciones, durabilidad y precio.
be quiet! cuenta actualmente con dos pastas térmicas, la DC2 y la DC2 Pro. Mi recomendación es usar la primera: es una pasta densa, pero muy fácil de usar y sin ningún tipo de riesgo para nuestros componentes. La DC2 Pro es metal líquido, más eficiente sin duda, pero más delicada de trabajar; solo recomendable para usuarios experimentados.

Viene con su aplicador y, con solo 3 gramos, podemos tener para 9 aplicaciones: muchos años de uso por poco más de 10 euros. Es fácil de aplicar y un pequeño proceso de “burn-in” (sometemos a estrés el procesador y luego lo dejamos enfriar) hace que se extienda por toda la superficie del disipador de forma muy uniforme. Podemos ganar hasta 5 grados de temperatura en nuestro procesador con la pasta térmica en condiciones, sobre todo si es de calidad.
Limpieza adecuada de la caja y los componentes
Otra dolencia común que se encuentra en los servicios técnicos y que podemos solucionar con las herramientas y la actitud adecuada es la saturación de los elementos mecánicos y de ventilación del ordenador por la falta de higiene en el mismo. Entradas de aire saturadas de polvo, ventiladores con mecánicas dañadas por la acumulación de residuos… todo esto no solo genera problemas de refrigeración, sino de ruido y, por supuesto, también de rendimiento.
Cajas como las de be quiet!, con entradas protegidas contra el polvo, nos facilitan mucho el trabajo: el mantenimiento se reduce a unos pocos minutos si lo hacemos con cierta asiduidad, y sus componentes de gran eficiencia, como fuentes con certificaciones altas o ventiladores con rangos de frecuencia variable amplios, reducen la acumulación de polvo y otros residuos. No solo harán de nuestro PC un entorno mejor refrigerado y más rápido, sino que también estará todo más limpio, y más limpio redunda de nuevo en mejor rendimiento y con menos ruido.
Mi consejo es no solo usar componentes de calidad como los que nos ofrece be quiet! —desde cajas a ventiladores y disipadores—, sino que seamos estrictos con nuestra higiene: es una inversión importante la que hacemos en nuestros ordenadores y queremos que rindan como el primer día y luzcan como recién montados.
Para mí la mejor técnica es usar paños que no suelten fibras, productos de limpieza ligeros, sin gran componente químico, que puede ser simplemente algo de jabón y agua, por supuesto escurriendo bien el paño. Esto no dañará la pintura, nos permitirá limpiar adecuadamente y mantendrá todo como nuevo. Para las zonas que no podemos limpiar con ningún elemento húmedo, como todos los componentes eléctricos y electrónicos, yo suelo usar de forma combinada un soplador y un aspirador; así podemos arrancar el polvo sin dañar nada y, a la vez, no lo devolvemos al ambiente.
Todo, al final, es gestión adecuada de la energía
Actualmente un ordenador es una máquina de consumir energía: cuanto más potente, más energía, y el consumo de energía, cuando no es lo suficientemente eficiente, acaba transformándose en calor, y ese calor tenemos que gestionarlo de la forma adecuada porque, si no, lo que harán esos componentes es reducir su rendimiento para adaptarse a las circunstancias que les rodean.

La elección de una caja bien ventilada, los disipadores adecuados, la fuente de alimentación con la eficiencia y potencia adecuada y disipadores de calidad, además de los ventiladores adecuados, puede suponer aprovechar o no la inversión que hemos hecho en los componentes. El cuidado de los mismos, como mantener la pasta térmica en condiciones, puede ser también fundamental para mantener el rendimiento en el tiempo.
be quiet! no solo nos ofrece los componentes adecuados para el hardware más moderno, sino que también nos lo pone fácil para su gestión y mantenimiento. Sus diseños modernos no solo son atractivos, sino que rebosan funcionalidad a un precio muy adecuado. Justo lo que queremos todos para nuestro PC personalizado.
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